Ahora digital, ahora saludable, siempre humano
Por Leyre Octavio de Toledo, Directora Ejecutiva del área de Arquitectura de Savills Aguirre Newman. La actual emergencia sanitaria y la cuarentena nos están poniendo a prueba en todos los sentidos. Ha paralizado la realidad y el sistema tal y como lo habíamos conocido hasta ahora y nos obliga a reflexionar ahora sobre cómo será el futuro, los cambios temporales necesarios y los permanentes en nuestros hábitos y comportamientos. Sabemos que los cambios son difíciles, pero hay situaciones que los facilitan. Otras etapas extremas en la historia trajeron consigo aprendizajes, reflexiones y oportunidades para las ciudades y cómo nos organizamos en ellas ahora. Anteriores pandemias han regido la aparición de nuevas formas de hacer las cosas: la peste en la Edad Media fue el impulso para el desarrollo de las ciudades desde el punto de vista administrativo, el cólera del SXIX transformó el urbanismo y las infraestructuras básicas por motivos de salubridad, la tuberculosis llevó a un cambio radical en el modo de entender la vivienda y en el uso de nuevos materiales. Tendremos que hacer un enorme esfuerzo para utilizar lo aprendido de toda esta experiencia, plantearnos y poner en cuestión los modelos conocidos y aceptados por todos como válidos sobre cómo entendemos la ciudad, el trabajo, el hogar, la movilidad. Si nos centramos en el mundo de las oficinas y los espacios de trabajo, el aprendizaje gira en torno a un doble enfoque. ¿Qué va a suceder a corto plazo, en la vuelta progresiva a nuestros entornos laborales? ¿Qué va a cambiar todo esto a largo plazo? Para responder, solo la faceta humana puede ser el objetivo del doble enfoque. Hemos experimentado el miedo y la tristeza, ansiedad, pero también la solidaridad,