Hace cuatro semanas estaba en nuestra sesión en SXSW26, en Austin, junto a Margaret Spence. Tuvimos el privilegio de ser seleccionados de entre miles de propuestas para facilitar una sesión de colaboración. 
 
SXSW es una de esas conferencias por las que los speakers profesionales se matan por poder presentar allá. 

SXSW es una de las conferencias multitemáticas más innovadoras y progresistas en EE. UU., donde se mezclan música, arte, ciencia, futuro de la humanidad y el trabajo. Es un polo de intercambio de ideas, conexión y futuras colaboraciones para artistas, creativos e innovadores que quieren hacer avanzar el mundo. 

Margaret y yo tuvimos el privilegio de facilitar una sesión, a la que titulamos: Human+AI Alliance: Talent Leaders & AI Developers CoLLAB.

Llevábamos una presentación preparada.

A los dos minutos de empezar, la tiramos por la borda.

Adaptabilidad inmediata.

La sala era una mezcla que raramente se da en el mismo espacio: estudiantes de la generación Z, directores de RR. HH., desarrolladores de IA, diseñadores de UX. Cuatro mundos que deberían hablarse mucho más de lo que lo hacen. Los miramos y les dijimos:

«Preparamos una presentación. Pero en base a lo que estamos observando, queremos que decidáis vosotros qué pasa aquí.»

Y les hicimos una sola pregunta:

¿A qué le tienen más miedo de la IA?

Lo que vino después es la razón por la que estoy escribiendo este artículo.

Los miedos no eran los que esperaba

Nadie dijo «la singularidad.»
 Nadie mencionó a la IA descontrolándose.
 Nadie habló de las máquinas tomando el control.

Compartieron esto:

  1. Falta de alineación en mi equipo.
  2. Perder mi identidad profesional.
  3. No tener espacios de reflexión.

Llevo más de dos décadas trabajando en desarrollo humano en organizaciones, y reconozco esa lista. No es una lista sobre IA. Es una lista sobre pertenencia, sentido en el trabajo y sobrecarga cognitiva.

Y creo que esa es la razón por la que tantas implementaciones de IA están fracasando en España y en el mundo.

La IA no fracasa en el servidor. Fracasa en el lado humano.

La industria sigue tratando la implementación de IA como si fuera una actualización de software.
 Elije el proveedor.
 Elije el modelo.
 Despliégalo.
 Formemos al equipo.
 Y midamos la adopción.

Pero los datos son contundentes: el 83% de los proyectos de IA no cumplen sus objetivos*. Y ese fracaso no viene de la tecnología. Viene de la colaboración. Del diseño humano. Del liderazgo.

En nuestra sesión lo vimos pasar en tiempo real. Los desarrolladores de IA en una esquina. Los diseñadores de UX en otra. Los líderes de RR.HH. en algún punto intermedio. Todos muy educados. Nadie escuchando de verdad.

Repetían las mismas quejas a audiencias diferentes: objetivos poco claros, mala comunicación, falta de un propósito compartido.

Cuatro silos. Una implementación que fracasa. Ninguna sorpresa.

La voz que falta en casi todas las conversaciones sobre IA

Esto es lo que veo una y otra vez en las organizaciones con las que trabajo, también en España.

Cuando la IA llega a una empresa, suele haber tres grupos en la mesa de decisión: Tecnología, Estrategia, Finanzas.

Las personas que realmente entienden cómo los seres humanos aprenden, se adaptan y crecen en el trabajo,  Dirección de RR.HH., Desarrollo del Talento, Aprendizaje y Desarrollo, gestores del cambio, coaches llegan después, si es que llegan. Normalmente para «ayudar con la adopción.»

Esto está al revés.

La adopción de la IA no es un tema de formación. Es un tema de cambio. Y el cambio es, siempre, un tema humano.

Cuando dejamos fuera a quienes entienden la adaptación humana, no obtenemos implementaciones más rápidas. Obtenemos resistencia silenciosa, confianza erosionada y empleados bajo la presión implícita de usar IA cada día o arriesgarse a perder su trabajo, sin claridad, sin conversación real y sin un propósito compartido.

Cuatro preguntas antes del próximo despliegue

Si estás liderando la adopción de IA en tu organización, antes de tu próxima iniciativa, siéntate con estas cuatro preguntas:

  1. ¿Quién está realmente en la mesa diseñando esto, y quién falta?
  2. ¿Le hemos preguntado a nuestra gente a qué le tiene miedo, y la hemos escuchado sin defendernos?
  3. ¿Estamos construyendo una transición humana o un despliegue de software?
  4. ¿El propósito de este cambio está tan claro que alguien recién incorporado podría repetirlo en una sola frase?

Si alguna de estas preguntas te incomoda, no tienes un problema de IA. Tienes un problema de liderazgo y diseño que la IA está a punto de amplificar.

El futuro pertenece a lo profundamente humano

Ese fue el tema oficial de SXSW26. Y aunque el lema suene a eslogan, lo que vi durante la semana en Austin lo confirma: incluso en un año dominado por la IA, lo que no conseguía callarse era el propósito, la confianza, el sentido en el trabajo, el espacio para pensar. Lo irreemplazable.

Como advirtió Nataliya Kosmyna, investigadora del MIT Media Lab, desde el escenario:“La IA hoy completa tu prompt. Mañana intentará completar tu pensamiento”.

Los líderes de RR.HH. que ganen la próxima década no serán los que tengan la mejor tecnología. Serán los que hayan construido la alianza transversal entre tecnología, diseño y desarrollo humano, antes de que el resto se dé cuenta de que la necesitaban.

Y seguirán sabiendo sostener el espacio.

#keeponlearning. no dejes de aprender algo nuevo cada día.

 

 

Íñigo Sánchez-Cabezudo


 
CEO/Fundador

PS: Puedes leer la versión original de este artículo, con más detalle sobre la sesión en SXSW26, en i https://bit.ly/fracasa-la-ia. Si quieres conversar sobre cómo estás liderando la transformación con IA en tu organización, escríbeme a connect@inigolearning.com responderé personalmente a cada mensaje.
 

 
* The Root Causes of Failure for Artificial Intelligence Projects and How They Can Succeed: Avoiding the Anti-Patterns of AI. RAND Corporation. https://www.rand.org/pubs/research_reports/RRA2680-1.html