Yolanda del Moral, fundadora de Aromaterapia Friendly

Hay algunos datos curiosos alrededor de nuestro sentido del OLFATO, y vamos a ver a lo largo de estas líneas por qué podría ser interesante conectar el sentido del olfato con los RRHH.

De los 5 sentidos del ser humano es el que menos utilizamos y al que menos atención prestamos; si te paras a pensar un momento, todos los estímulos de nuestro mundo actual nos llegan a través de los otros 4 sentidos, pero ¿el olfato? … Es cierto que hay personas que tienen una sensibilidad muy alta con este sentido, pero no es muy habitual.

¿Cuál es el recorrido de un aroma hasta nuestro cerebro?

El aroma o estímulo olfativo penetra por la cavidad nasal, llega al bulbo olfatorio y de ahí a nuestro sistema límbico cerebral, también llamado cerebro emocional, el cual está encargado de regular las respuestas fisiológicas y emocionales de nuestro cuerpo. El procesamiento de emociones y la conducta tienen lugar en nuestro sistema límbico.

Tiene varias estructuras, pero hay dos particularmente interesantes, en cuanto a su relación con el sentido del olfato:

  • Hipocampo. Su principal función es la de mediar en la generación y la recuperación de recuerdos además de estar involucrado en los procesos de memoria y aprendizaje. El olfato es el sentido que más conectado está al hipocampo.
  • Amígdala. Nos trae estados emocionales diferentes, es responsable del “me gusta, no me gusta”, y se activa mucho cuando tenemos miedo, estrés, ira, ansiedad, etc.

En neurociencia se buscan estrategias que inhiban la amígdala porque tienen tendencia a calmar y a relajar.

Un dato muy importante es que el bulbo olfatorio es capaz de inhibir a la amígdala. Por eso, determinados olores pueden producir sensación de calma y relax y controlar la capacidad que tenemos de estallar, de ponernos nerviosos.

Cuando inhalamos por la nariz, se activan los estados de memoria y gestión emocional, por lo que aprender a oler es una forma de entrenar la memoria, la atención y el procesamiento de las emociones.

Cuando prestas atención al olfato es como si hubieras estado ciego y de repente abrieras los ojos, te abres a una nueva dimensión.

La máquina del tiempo ya se ha inventado y es nuestro sentido del olfato, porque algunos olores hacen que hagamos un viaje en el tiempo. Todos tenemos una memoria olfativa con cientos de aromas almacenados en nuestro sistema límbico cerebral, esperando despertar.

La Universidad de Dresden (Alemania) estudia la neurociencia del olfato. Han publicado un estudio que muestra que el entrenamiento olfativo es beneficioso para la salud mental.

En el estudio se trabajó con un grupo de personas entre 50 y 84 años, en el que se había observado un cierto declive en la memoria y los estados anímicos y se hicieron dos grupos.

Durante 5 meses, a uno de los grupos se le pidió que hicieran puzles de números y estimulación cognitiva tradicional. El otro grupo tenía que oler cuatro aromas por la mañana y cuatro por la tarde.

Evaluaron la edad cognitiva antes y después del proceso y vieron que después de esa terapia de entrenamiento olfativo, podían discriminar muchos más olores. Pero también vieron que había aumentado su capacidad de memoria, fluidez verbal, capacidad de mantener la atención y en general un rejuvenecimiento de la edad cognitiva.

Había un cambio significativo. Además, eran menos reactivos emocionalmente.

Los cambios emocionales fueron más grandes que los cognitivos, pero se vio que se favorecían ambos procesos.

Parece que el entrenamiento olfativo podría ser una alternativa a los sudokus, tan recomendados por ejemplo a las personas mayores para la salud cognitiva.

Neurociencia del bienestar

¿A qué parte va lo que olemos? A la corteza orbitofrontal, que es la más involucrada en pensamientos positivos, la sensación de bienestar y de calma. Según la Dra. Nazareth Castellanos, neurocientífica e investigadora, es una de las piezas claves en la neurociencia del bienestar.

Nuestro cerebro divaga constantemente, produce mucho ruido neuronal y se relaciona con estados de ansiedad y estrés. Imaginaciones, recuerdos, dialogo interior, etc. Según Harvard pasamos el 47% del tiempo en este estado, y esto aumenta nuestro estado de insatisfacción.

Una de las zonas que puede calmar este proceso es la corteza orbitofrontal. Cuando olemos algo que es agradable, tiene mucho efecto sobre la corteza orbitofrontal y esa red se calma, se produce silencio neuronal. Pero si el aroma es desagradable aumenta el estrés, por lo tanto, debemos oler olores agradables.

Cuando estamos tristes, perdemos capacidad olfativa. Sistema olfativo y depresión están muy conectados. Personas con depresión suelen tener un déficit en el olfato. Está demostrado que la depresión podría causar una inhibición del bulbo olfatorio.

Cuando la amígdala crece, por estados de estrés, ansiedad, miedo, ira, etc. es más difícil controlar los estados de depresión. El bulbo olfatorio tiene la capacidad de controlar a la amígdala, por eso hay aromas que pueden inhibir ese problema.

Cuando estamos muy enfadados, se produce una gran excitación de la amígdala, solo vemos lo que la amígdala quiere que veamos, es decir, solo encontraremos razones para confirmar por qué estamos enfadados y nos cuesta mucho salir de esa espiral. Por eso la neurociencia está muy interesada en controlar todo aquello que inhiba la amígdala, ya que tiene un poder muy fuerte en el ser humano.

Aromaterapia

Ahora ya sabemos el poder que tiene nuestro olfato. Es una herramienta fantástica para ayudarnos a gestionar emociones y la aromaterapia una vía para poder canalizarlo.

La aromaterapia científica consiste en el uso de aceites esenciales con fines terapéuticos, esto significa que puede ayudarnos a prevenir, aliviar o solventar algunos problemas de salud cotidianos, entre los cuales está el estrés y la ansiedad. Pero puede hacer muchísimo más. Porque la aromaterapia es mucho más que aromas.

Aromaterapia Friendly está llevando la aromaterapia al mundo corporativo para el bienestar físico y emocional de los trabajadores. Es posible, tiene rigor científico y además es muy placentero.

Porque como muchos alumnos dicen “se me ha abierto un mundo nuevo”.

Es el poder de tu sentido del olfato.

Cuando hoy salgas de la oficina o de casa, busca un arbusto, una conífera, una flor, lo que puedas encontrar. Cierra los ojos e inhala. Y verás como por unos segundos, todo el mundo se detiene.

Te doy la bienvenida a tu sentido del olfato.

Yolanda del Moral.

Aromaterapia Friendly.