David Reyero, Senior HR Business Partner en Sanofi Iberia

Hoy es más importante que nunca que tengas claro y potencies cada día tu valor laboral. El cambio brutal de paradigmas, con sectores y profesiones súbitamente en riesgo de supervivencia, multiplican la utilidad y urgencia de este revelador ejercicio de introspección.

Vivimos un momento particularmente complicado, de grandes riesgos, que conllevan una creciente y natural preocupación por el futuro. Y, a la vez, estamos en la era de las oportunidades exponenciales para quienes tengan el coraje, la ilusión, el talento, las ganas, la resiliencia… y algo de suerte, que siempre ayuda.

Hoy pongo el foco en la empleabilidad asumida en primera persona, en base a cuatro actitudes magníficas y complementarias:

Autoconocimiento: Los cimientos, el inicio de todo viaje de mejora personal. Conocerse en profundidad a uno mismo. Qué importante es identificar lo bueno y lo mejorable que hay en ti, explorando también la “parte oculta” en el iceberg de tu personalidad. Escuchando también lo que los demás nos dicen, aunque a veces nos duela o no estemos de acuerdo. Sin conformarse, avanzando siempre, con gratitud y foco.

Autoconfianza: Otro ingrediente básico y clave para explorar nuevos caminos, aprender y cuestionarse en positivo para crecer en lo personal y lo profesional. Un estado emocional que tendríamos que entrenar ya desde la escuela, dada su importancia para nuestra felicidad, para superar las adversidades y aprovechar las oportunidades de la vida.

Autorresponsabilidad: Un signo de madurez y realismo que incrementa nuestras opciones, al significar que tomamos las riendas de nuestra vida y carrera profesional. Los mejores, lo que disfrutan más y son más valiosos en su trabajo toman decisiones, unas más fáciles y otras más duras o arriesgadas. Son proactivos, protagonistas, no esperan de brazos cruzados, construyen cada día su futuro.

Autoexigencia: El positivo afán de superación, de mejorar cada día su perfil profesional, de estar alerta sobre cómo evoluciona el mercado para anticiparse y prepararse bien para los nuevos requisitos laborales. Una mentalidad de búsqueda sana de la excelencia, abierta al cambio como oportunidad.

Autodesarrollo: El colofón de todos los esfuerzos previos. El arte y la técnica para ser cada día más competitivo y valioso, extrayendo lo mejor de tus habilidades, competencias y valores. De nuestras fortalezas clásicas y de nuestras nuevas capacidades con el objetivo de contribuir de manera potente y dejar un buen legado.

Los demás pueden ayudarte y es fantástico y muy enriquecedor que pidas su apoyo. Además, tienes suerte porque el entorno laboral actual es propicio para estas conversaciones. Afortunadamente cada vez existen más expertos, más foco en la empleabilidad en las buenas compañías y equipos de Recursos Humanos y mejores metodologías (DISC/Insights, anclas de carrera, StrenghtsFinder…).

Pero ten en cuenta que la empleabilidad empieza en ti. Tú eres el gran protagonista de esta obra y en esta época Covid esto es más cierto que nunca.

El resultado dependerá de lo que claro que tengas tu Ikigai (la conjunción de fortalezas, pasiones y tu valor de mercado laboral), de cómo pongas en juego tus capacidades cada día con compromiso y rigor. De tu constancia para alcanzar tus sueños, de cómo conectes genuinamente y aportes a los demás, de cómo aprendas de tus aciertos y errores.

En definitiva, será el resultado de cómo gestiones tus “cinco autos”: autoconocimiento, autoconfianza, autorresponsabilidad, autoexigencia y autodesarrollo.

Ojalá tengas suerte en esta travesía. Te animo a que, a pesar del difícil contexto actual, juegues a ganar el partido de tu vida, con confianza y optimismo.